En el tiempo de vacaciones no escribí casi nada, ahora me vengo dando cuenta que había empezado a escribir una entrada que se guardó incompleta. La quisiera terminar pero no sería lo mismo. Es por eso que ahora público el borrador de vacaciones...
Hace ya unas semanas que mi computadora se había descompuesto. Al parecer ese cuadrito donde se suele enchufar el CPU, regula la electricidad y ayuda a que no se queme la computadora cuando hay fallas de voltaje. Una falla en el susodicho voltaje puede causar un gran "flashaso" seguido por una desactivación del sistema durante dos semanas y mucho dinero.
Entre otras cosas, conseguí trabajo en Libeko, que a pesar de estar pasando por una crisis de falta de libros, es un gran lugar con buenas personas. Al parecer toda mi búsqueda por trabajo rindió frutos, e irónicamente conseguí lo que mas me gusta en el lugar donde menos me esforcé por conseguirlo. Al mismo tiempo, después de mucha incertidumbre y una agresión pasiva accidental, conseguí un puesto como asistente personal de la supervisora del campamento de verano (aka el gato de la jefa).
jueves, 28 de junio de 2007
sábado, 2 de junio de 2007
Mundo Laboral
Durante la última semana que corresponde a mi primera semana de vacaciones, he intentado adentrarme al mundo laboral. Al parecer en México no existen opciones para jóvenes (ni adultos) emprendedores que necesitan producir alguna especie de ingreso. Ni siquiera las opciones trilladas de trabajar como lacayo para algún gerente de mediana edad, cuyas frustraciones de vida son pasadas a sus inferiores en alguna cadena de comida rápida norteamericana, fui capaz conseguir.
Por otro lado, conseguí una entrevista de "trabajo" muy sospechosa, donde me aseguraban poder ganar 2,500 pesos a la semana realizando trabajo de secretaria por medio tiempo, y casualmente, estaban buscando estudiantes de 17 años para arriba. De tal modo, dos amigos y yo nos dirigimos hasta donde huevan las arañas (muy lejos), y llegamos a las oficinas de la compañía cuyo nombre todavía ignorábamos. Las instalaciones eran más parecidas a una casa de antaño donde una gran cantidad de gente había tenido la "suerte" de haber sido solicitada al mismo tiempo que nosotros. Algo andaba mal, y en el momento que nos dijeran algo extraño, o que nos hicieran pasar a una sala oscura, correríamos tan rápido como fuéramos capaces de imitar a Forrest. A pesar de todas las malas señales, seguimos el juego hasta estar sentados en una habitación con 20 personas y una señora que hablaba muy rápido. Durante dos horas escuchamos un discurso de como nos haríamos millonarios y en menos de una año podríamos abrir nuestro propio negocio ganando 30,000 pesos mensuales. Nos prometieron un curso con valor curricular y un horario más flexible que una gimnasta olímpica. Nos dieron ejemplos de como personas con escasos 18 años ya estaban en la cima de la empresa y poseían conocimientos empresariales que ni el BI puede otorgar. Nos entregaban todo en bandeja de plata y lo único que necesitábamos hacer era pasar un periodo de prueba de una semana donde al final tendríamos la prueba de vender 25 "fragancias" para poner a prueba nuestro tacto con la gente. Para este punto, la mayoría de la gente se dará cuenta que todo es una estafa, pero para nosotros todo pareció muy real y comenzamos a planear que haríamos con tanto dinero una vez que nos dieran el puesto.
Bastó con un zarandeada de nuestros papas (y en mi caso varios idiotas) para que los tres llegáramos a la conclusión de que nos engañaron y si no nos terminaban raptando, viviríamos como esclavos vendiendo perfumes hasta ganar 30,000 pesos mensuales.
Lamentablemente esta estafa es lo mas cerca que he estado de tener trabajo. Puede ser que me acepten de instructor en el deportivo colinas, pero nada es seguro y no era mi mejor opción, aunque algo es algo. La otra sería trabajar en Libeko, donde realmente están dispuestos a pagarme por pasarme el tiempo entre libros, pero no me han hablado a pesar de que una amiga me recomendó, y como he aprendido últimamente, no hay lugar en el mundo laboral para emprendedores, si es que aun sigo siendo uno de ellos.
Por otro lado, conseguí una entrevista de "trabajo" muy sospechosa, donde me aseguraban poder ganar 2,500 pesos a la semana realizando trabajo de secretaria por medio tiempo, y casualmente, estaban buscando estudiantes de 17 años para arriba. De tal modo, dos amigos y yo nos dirigimos hasta donde huevan las arañas (muy lejos), y llegamos a las oficinas de la compañía cuyo nombre todavía ignorábamos. Las instalaciones eran más parecidas a una casa de antaño donde una gran cantidad de gente había tenido la "suerte" de haber sido solicitada al mismo tiempo que nosotros. Algo andaba mal, y en el momento que nos dijeran algo extraño, o que nos hicieran pasar a una sala oscura, correríamos tan rápido como fuéramos capaces de imitar a Forrest. A pesar de todas las malas señales, seguimos el juego hasta estar sentados en una habitación con 20 personas y una señora que hablaba muy rápido. Durante dos horas escuchamos un discurso de como nos haríamos millonarios y en menos de una año podríamos abrir nuestro propio negocio ganando 30,000 pesos mensuales. Nos prometieron un curso con valor curricular y un horario más flexible que una gimnasta olímpica. Nos dieron ejemplos de como personas con escasos 18 años ya estaban en la cima de la empresa y poseían conocimientos empresariales que ni el BI puede otorgar. Nos entregaban todo en bandeja de plata y lo único que necesitábamos hacer era pasar un periodo de prueba de una semana donde al final tendríamos la prueba de vender 25 "fragancias" para poner a prueba nuestro tacto con la gente. Para este punto, la mayoría de la gente se dará cuenta que todo es una estafa, pero para nosotros todo pareció muy real y comenzamos a planear que haríamos con tanto dinero una vez que nos dieran el puesto.
Bastó con un zarandeada de nuestros papas (y en mi caso varios idiotas) para que los tres llegáramos a la conclusión de que nos engañaron y si no nos terminaban raptando, viviríamos como esclavos vendiendo perfumes hasta ganar 30,000 pesos mensuales.
Lamentablemente esta estafa es lo mas cerca que he estado de tener trabajo. Puede ser que me acepten de instructor en el deportivo colinas, pero nada es seguro y no era mi mejor opción, aunque algo es algo. La otra sería trabajar en Libeko, donde realmente están dispuestos a pagarme por pasarme el tiempo entre libros, pero no me han hablado a pesar de que una amiga me recomendó, y como he aprendido últimamente, no hay lugar en el mundo laboral para emprendedores, si es que aun sigo siendo uno de ellos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)